Iván Marulanda

?Comunicado a la opinión pública sobre el Proyecto de Renta Básica

?Comunicado a la opinión pública sobre el Proyecto de Renta Básica

CONSTANCIA

Comisión Tercera de Senado Sesión del miércoles 11 de noviembre de 2020

En reiteradas oportunidades he insistido en que nuestra visión, desde la oposición, es diferente a la del Gobierno nacional y las mayorías que lo respaldan en el Congreso y en esta Comisión. Tenemos ideas distintas de país y concepciones diferentes del papel que el Estado debe desempeñar en Colombia. Esta diferencia ha sido más notoria en la pandemia que desde marzo pasado golpea al país.

En abril, cuando el Congreso volvió a funcionar tras la cuarentena ordenada por el Gobierno nacional, presenté con más de 50 senadores de distintos partidos políticos, un proyecto de ley de renta básica de emergencia que tenía como objetivo transferir por tres meses un salario mínimo legal a 9 millones de familias pobres y vulnerables, cerca de 30 millones de personas que quedaron sin ahorros y sin ingresos, en condiciones de desempleo e indefensión, por el confinamiento ordenado por el Gobierno para prevenir el contagio del COVID19.

Presentamos este proyecto de ley tras fracasar en el intento de que el Gobierno adoptara el programa de renta básica en el marco de la emergencia económica, social y ambiental. Le habíamos expuesto su viabilidad fiscal y sus beneficios, no solo en cuanto reconocía a estos colombianos el derecho constitucional a una vida digna, a alimentarse y tener techo, sino que permitía a las personas quedarse en sus casas para evitar el contagio y a su vez, daba al mercado liquidez para que el sistema productivo se pudiese reactivar.

Lamentablemente, el proyecto solo se consideró el último día de la anterior legislatura. Era evidente que no había voluntad política de las mayorías, el tiempo que se brindó para su discusión fue precario, como si se tratara de no hacerle concesiones a los proponentes y proteger la posición adversa del Gobierno a la renta básica, sin discernir en esta comisión legislativa sobre dónde estaba la razón, si de lo que se trataba era de reconocerles derechos a los colombianos. Aun así, hicimos esfuerzos para que se aprobara en primer debate, pero fue imposible. No alcanzamos ni siquiera a votar y se hundió.

Mientras tanto, la respuesta que dio el Gobierno a este drama social fue el programa de “Ingreso Solidario” que entrega a poco más de 10 millones de colombianos $1.600 diarios de transferencias monetarias para su sustento. Esto, más que una burla, es una humillación. La renta básica está prevista para 30 millones de colombianos y reconoce la transferencia de ingresos por encima de la línea de pobreza monetaria.

En julio insistimos con un proyecto ampliado. Incluimos ajustes, pero en esencia se mantuvo el objetivo: otorgar a los colombianos más afectados por la pandemia una transferencia monetaria durante 5 meses para que pudieran hacerle frente con dignidad a las enormes dificultades en las que los colocó la recesión económica en la que entró el país. En agosto presentamos nuestra ponencia a esta Comisión. Hoy, tres meses después, señalamos con profunda frustración que el proyecto sigue sin ser discutido, siempre es colocado en los últimos lugares del orden del día, para que al final no se ocupe de él la comisión.

De otro lado, en la ponencia que presentamos al proyecto de ley en el que la bancada de gobierno insiste en la prolongación del “Ingreso Solidario”, proponemos la renta básica permanente, que llamamos renta básica ciudadana, un mecanismo de transferencias monetarias permanentes, sostenible fiscalmente, que garantiza a 30 millones de personas en condiciones de pobreza ingresos para que vivan con dignidad y que se sincronizan con los que obtienen por sus propios esfuerzos laborales en forma tal que se estimula el trabajo, mientras se reconocen derechos y condiciones de libertad humana. Señor presidente, Senadoras, Senadores. Negarse a discutir estos temas es burlarse del pueblo colombiano que eligió a este Congreso para que les buscara solución a sus angustias.

El asunto no es de rivalidades políticas. No se trata de ser gobierno u oposición. La renta básica de emergencia y la renta básica permanente responden al drama humanitario de los colombianos y al mandato de la Constitución que juramos cumplir. Es cuestión de dignidad nacional. Nuestro objetivo no es otro que asegurarnos de que el Congreso trabaje para la gente y le garantice a la población sus derechos fundamentales.

De una cosa estamos seguros, hemos colocado para siempre la renta básica en la agenda social y política del país y no habrá elecciones ni programas de gobierno que la desconozcan. Por nuestra parte, siempre estará en nuestros propósitos y en nuestra causa, en nuestro compromiso de ayudar a que esta nación supere las ofensivas desigualdades y salgan de la pobreza decenas de millones de personas que viven en condiciones indignas por falta de oportunidades y por la negligencia del Estado que atiende con solicitud a los poderosos y desprecia sus obligaciones con los que están en desventaja en la sociedad.

Iván Marulanda, Senador de la República, Partido Alianza Verde.

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