Iván Marulanda

Las medidas del Liberalismo

Las medidas del Liberalismo

Si Usted quiere saber si los que pregonan ser liberales, en verdad lo son, mídales el siguiente vestido. Si les queda grande, no son liberales, son cazadores de votos y de fortuna. Negociantes de la política.

El liberalismo tiene por doctrina que la Ley es civilización, que la Ley es igualdad, que la Ley es paz. El Derecho, no la fuerza ni el abuso. Y que los jueces cuidan con rigor que se cumpla esa Ley, para no ceder a la arbitrariedad ni al caos.

El liberalismo es austero en sus modales y en sus gastos. Es prudente, es discreto, es disciplinado, es humilde. Los dirigentes liberales no se enriquecen con el erario, es más, no les gusta ser ricos ni tienen entre sus aspiraciones serlo. Prefieren ser cultos y útiles a la sociedad.

El liberalismo es el músculo político de la ciudadanía común y corriente, empezando por los más débiles de la sociedad. Pone el poder del Estado a su servicio. Los que tienen fortuna, son importantes. Pero el Estado en manos del liberalismo, equilibra la balanza social para impedir que los más ricos exploten a los humildes y a los sectores medios. A los trabajadores. En manos del liberalismo, las oportunidades se reparten, el éxito se mide en cuanto se disminuyan las distancias entre ricos y pobres, el progreso fluye entre el tejido social, no se acapara.

El liberalismo reforma, cambia las realidades, los paradigmas, no descansa de innovar, de crear, de buscar. Es curioso, es irreverente, es atrevido. El liberalismo no llega al poder para cuidar que las cosas permanezcan iguales ni a cuidar privilegios. Mucho menos, a tolerar que se fortalezcan los poderosos a costa de la gente trabajadora, o en detrimento de la juventud, que tiene derecho a la esperanza.

El liberalismo empuja el progreso, abre ventanas al mundo, a la ciencia y la tecnología, a la investigación y la innovación, a la experimentación. Orienta la economía para que la sociedad genere riqueza que irrigue el tejido social y se traduzca en bienestar para todos.

En los meses venideros hasta mediados de 2010, los colombianos buscaremos el Presidente y los congresistas que conducirán al país hasta el 2014. Si el Partido Liberal quiere tener opción en esta escogencia, deberá volver a ser liberal. Nadie tendría interés en votar por cazadores de fortuna, por corruptos, por protectores de privilegios, por enemigos del cambio, ni por violentos. El regreso del liberalismo al Partido Liberal, es la exigencia para volver al poder.

1 comentario

Estamos de acuerdo si los Liberales queremos ser opción para el 2.010 tenemos que volver a ser Liberal y estas caracteristicas al interior de los liberales ya no existe, somos pocos los que mantenemos estas defensa en nombre del Liberalismo y que buscamos regresar a esas paradigmas de la civilización, la igualdad, la Paz,poner el Estado al serviicio de todos los colombianos. Enemigos de la fuerza, el abuso, de la arbitrariedad, el caos. El Liberalismo de Innovar, crear, buscar, de esperanzas que empuje del progreso para el bienestar de todos es el que tratamos de hacer entender a todos los liberales que queremos que el Liberalismo sea una alternativa de poder que oriente una economia que genere riqueza para que irrige el tejido social y se puedan ir viendo en forma gradual los cambios que anhelamos.
No es facil pero ahi vamos en el camino de los éxitos hasta lograr lo que nos proponemos.
SONIA RACINES VELASQUEZ

Los comentarios están cerrados.