Warning: "continue" targeting switch is equivalent to "break". Did you mean to use "continue 2"? in /home/maruland/public_html/wp-content/plugins/seo-ultimate/modules/class.su-module.php on line 1195 El país está atrapado | Iván Marulanda

Iván Marulanda

El país está atrapado

El país está atrapado

Espero que las elecciones internas del liberalismo no se posterguen otra vez. La dinámica de este partido de oposición, que espera ser alternativa de gobierno en el próximo período, no puede supeditarse a los intereses de los contrarios, menos a los del gobernante al que espera reemplazar.

El liberalismo debe demostrar carácter en esta etapa de reorganización, de renovación, sacando a relucir líderes modernos para la época, con una visión fresca de Colombia hacia el futuro y con programas audaces de gobierno. Debe dar pruebas de revitalización con su reforma, sus ganas de transformar la sociedad y de imprimirle nuevos derroteros a la vida nacional.

Es increíble el retroceso de las instituciones del país, de su democracia. Cómo es que a estas alturas, cuando faltan ocho meses para las elecciones de Congreso y diez para las presidenciales, se estén cambiando fechas de elecciones y no se sepa siquiera si el presidente de la república puede ser o no candidato, lo que de por sí cambiaría por completo las condiciones de la contienda. Otros serían los candidatos, otras las coaliciones políticas y otros los temas de discusión.

Por la forma como se desenvuelve la política en los últimos tiempos, la Constitución de Colombia terminó siendo de bolsillo, en manos de mayorías hechas a punta de corrupción, masacres, desplazamientos, intimidaciones, compra de votos con dólares del narcotráfico y fraudes electorales. Más de ochenta senadores y representantes responden ante la justicia por concierto para delinquir: Se aliaron con genocidas, con paramilitares, para obtener sus votaciones. Y el cohecho es la moneda corriente para modificar las leyes.

Este tropel de delincuentes y sus colegas de aventura que los secundan, tienen mayorías con las que cambian la Constitución cada que quieren, para quedarse con las riendas del Estado y manejarlo con sus obscuros patrones morales en función de intereses de enriquecimiento, poder e impunidad, que les permiten esclavizar a la sociedad y mantenerla subyugada, no obstante los escándalos.

Colombia está en manos de mafias y lo que es peor, atrapada como sociedad, tanto en los modales de vida como en los negocios, bajo el poder de infinidad de redes criminales que operan a sus anchas en las ciudades y en el campo, en barrios y veredas. Se impuso el patronazgo de la mafia y su ley de la selva.

Las actividades comerciales, el trabajo y lo público, se envilecen día a día a ritmo ostensible. Quienes se comportan en el espíritu de la ley y dentro de los valores éticos de la civilización son minorías en vía de extinción en esta nación.

Entre otras cosas, es la explicación para que las mayorías que muestran las encuestas e incluso que se expresan en elecciones nacionales y locales, manifiesten conformidad con el gobernante, con los políticos y con el rumbo que llevan las cosas del país. Mucha gente, demasiada, está untada y se siente conforme con este modus vivendi decadente, sin importarle y muchas veces sin percatarse siquiera, que la nación, la sociedad, el vecindario, la familia, van camino al despeñadero.

Ojala se pueda ir a elecciones sin más tropiezos y que dejen de acomodar la Constitución y las reglas de juego de la política, en favor de esta corruptela que crece como maleza y que hiede.