EPM, Hidroituango y las acciones de ISA

La ciudadanía tiene explicable interés en informarse sobre las decisiones que se derivan de la contingencia que afronta EPM a raíz de la crisis que se viene presentando en el proyecto de Hidroituango. Respeto el derecho de la opinión pública a conocer toda la información a este respecto y en consecuencia, me permito explicar mis actuaciones recientes relacionadas con el tema.

Repruebo los insultos a la dirigencia empresarial de Antioquia. Conozco la historia económica del departamento a lo largo de más de 50 años de mis estudios, que empezaron en la escuela de economía de la Universidad de Antioquia en los años 60 y a lo largo de mi carrera profesional y pública. Para no entrar en detalles que no vienen al caso, les digo con absoluta convicción: esa historia empresarial antioqueña y sus protagonistas, son respetables y algo más, son admirables y ejemplares para el país. ¿Desde cuál autoridad se lanzan frases insultantes en su contra? Desde ninguna que yo reconozca ni acepte.

Se comenta que EPM perdería información confidencial valiosa al dejar de hacer parte de la junta directiva de ISA. ¡Qué exabrupto! Cuando se participa de una junta directiva no es admisible, como principio ético ni bajo el marco de la ley, utilizar información estratégica y confidencial en favor de intereses personales o corporativos de terceros. Hacerlo, además de inadmisible desde lo ético, transgrede normas penales y es castigado incluso con cárcel. De hecho, el representante de EPM en la junta directiva de ISA, con frecuencia desde hace decenios que EPM integra esa junta, se retira de las reuniones para respetar el trámite de asuntos de interés estratégico de la empresa. ¡Como tiene que ser! No debe olvidarse que ISA es competidora de EPM en transmisión de energía y con frecuencia las dos compañías concurren a licitaciones como competidores que son.

Otra observación sobre la venta de las acciones de ISA, propiedad de EPM: ¿Dónde es más rentable esa inversión? ¿En la propia EPM o en ISA? Si mi memoria no me falla, la rentabilidad de ISA ronda el 1% y la de EPM es superior al 3%. Es decir, las acciones se hubieran valorizado más, y hubieran dado mayores réditos, si se hubieran invertido en la propia EPM en vez de ISA. Esto es válido en el presente y es lo que se está haciendo. Además, desde el simple punto de vista financiero esa inversión en el portafolio de ISA,  como accionista minoritario, no tiene relevancia ni justificación. Otra cosa son estas inversiones cuando se tiene la mayoría accionaria y el poder de decisión, que en este caso está en manos de la Nación.

También se habló sobre la preocupación que genera la posibilidad de que vengan precios especulativos en la energía eléctrica y que recaigan sobre los usuarios si esas acciones caen eventualmente en manos de privados. No es posible. Ese mercado es regulado y controlado por la CREG por mandato constitucional. Además, la Nación, como dueña del 52% de la empresa, es la responsable de atender los intereses públicos y de los usuarios de la compañía, por encima de la responsabilidad de los minoritarios.

Me dice alguien que se debió esperar unos días para revisar el daño de la casa de máquinas antes de tomar esta decisión. Esto no tiene sentido. El daño a las proyecciones financieras de la empresa ya está consumado en esta contingencia de la hidroeléctrica. Lo que nos diga el estado de la casa de máquinas ni le quita ni le pone a la situación, el proyecto de Hidroituango, infortunadamente, ya tiene un retraso de 3 años; esto es inexorable, luego es urgente atender las exigencias financieras ineludibles e inaplazables de la empresa, inversiones en crecimiento, mantenimiento y pagos de amortizaciones de deuda. Si no lo hace, podría terminar como Electricaribe que tiene cartera vencida superior al 20% por la mala atención a los usuarios, mal mantenimiento, mala inversión, mientras que la cartera vencida de EPM está por los lados del 1% gracias a sus magníficos servicios… y otra cosa, desatender el pago oportuno de las deudas, costaría perder el “grado de inversión” que tiene ganado por su excelencia EPM, pérdida que vendría con sus nefastas consecuencias: encarecimiento de la deuda y demás obligaciones financieras, cierre del crédito, pérdida de posición internacional, etc… Este desenlace indeseable tendría como consecuencias pérdidas financieras invaluables a cargo del patrimonio de los antioqueños.

Algo más, el trámite de enajenación de estas acciones está sometido a pasos que ordena la Constitución y que tienen de por medio la oferta pública a organizaciones solidarias, lo que hace apremiantes las decisiones para lograr a tiempo la liquidez que se necesita para mantener la línea de crecimiento de EPM.

¿Por qué no se espera a que los seguros de la obra respondan en vez de enajenar las acciones de ISA? La razón es sencilla, porque las indemnizaciones de las aseguradoras entrarán, en valores considerables, pero no será antes de dos años.

Ahora bien, en cuanto al esclarecimiento de quiénes son los responsables de esta contingencia de Hidroituango y de cuándo responderán, la situación para mí es sencilla de espaciar. Desde mi convicción moral estoy seguro de que se sabrá, más temprano que tarde, en cuestión de semanas, quiénes tienen responsabilidades y quiénes lo sean, tendrán que responder y resarcir el daño. Por lo pronto, nuestro deber en la función pública es salvaguardar a EPM como patrimonio de los antioqueños y de toda Colombia, por lo mismo no es posible esperar a que se surtan procesos de indemnización que serán billonarios y hay que actuar de inmediato sobre las demandas de liquidez de la empresa para que, como he explicado, continúe su senda de crecimiento.

He sido claro ante las autoridades de la empresa , igual que el concejal Jaime Cuartas de mi partido, con quien he compartido estas reflexiones y el apoyo a EPM, en que los recursos provenientes de la venta de acciones de ISA deben ir, sin excepción, a la inversión. Es decir, se trata de desinvertir para invertir. ¡No para gastar! Estoy convencido de que será así.