LA CONSTITUCIÓN DEL 91 ES DEL PUEBLO

Trabajamos duro, de día y de noche, todos los delegatarios. Sabíamos que el compromiso era superior, con la historia, con nuestra gente, con las generaciones del porvenir.

 

Y una a cosa que poco se conoce: el material de trabajo de los constituyentes en las comisiones y en las plenarias fueron las propuestas que nos llegaron de las mesas ciudadanas que se reunieron en todo el país por voluntad propia, en los barrios, en los sindicatos, en las universidades, en los colegios, en las agremiaciones…

 

La riqueza de esas recomendaciones populares fue prodigiosa, más elevada y más sabia que las indicaciones y los consejos de los eruditos, y sobre todo más certera. Es por eso que la Constitución del 91 es del pueblo ¡porque la dictó el pueblo!