Columna en La Tarde: Todavía es tiempo

septiembre 27, 2009 en Blog, La Tarde

Hoy domingo son las elecciones internas del liberalismo para elegir directorios. También para escoger el próximo candidato a la presidencia.

En cada elección, por irrelevante que parezca, se juega en cierta medida el destino de las comunidades. Es el caso de estas elecciones. Pereira y Risaralda, de mayorías liberales, deciden este domingo buena parte de su suerte.
En manos de quién quedará el liberalismo, determinará en cierta forma en manos de quién quedarán Pereira y el departamento durante los próximos años. Los alcaldes, concejales, diputados y gobernadores de origen liberal que se elijan dentro de dos años, así como los congresistas liberales que se elijan el año entrante, saldrán del resultado de las urnas de hoy domingo.

El desempleo del 22% en Pereira lo dice todo. Es una vergüenza, el mayor de Colombia y de todas las ciudades de América Latina, no obstante la riqueza de la región. Me pregunto, la gente de mi ciudad qué piensa sobre esto ¿Que es castigo de Dios? ¿Que es mala suerte? ¿Que quién sabe qué pasó? ¡Ingenuos los que razonan así!
Se los digo de frente. La miseria que invade a Pereira es el resultado de la corrupción y la incompetencia de la dirigencia de mi ciudad y mi departamento, sobre todo, de la dirigencia liberal, que ha tenido en sus manos durante los últimos tiempos notables responsabilidades de gobierno.
Voy más allá. Es culpa de la ciudadanía en general, de los que venden el voto, pero en especial de quienes tienen educación y alguna independencia económica, que no han tenido el criterio y el compromiso de impulsar realidades políticas diferentes. Se equivocan en materia grave al creer que la toma de la política por mafias de narcotraficantes y paramilitares, no afecta sus vidas. Que el tener dirigentes políticos corruptos y mediocres, no importa.
Cuando la violencia, la chabacanería y la miseria les suba al cuello y apeste del todo el ambiente social que les rodea, se darán cuenta de que su negligencia y su irresponsabilidad echaron a perder la posibilidad de vivir en paz, confortablemente, de progresar, en una de las regiones más bellas y ricas de Colombia y Sur América.
No es tarde para reaccionar. Deben elegirse buenos liberales este domingo. Personas preparadas, a quienes les duela la ciudad y el departamento. Que no estén en la política con afán de enriquecerse, sino de servir. Conscientes de que la calidad de vida de cada individuo en la sociedad y las posibilidades de progreso de las personas y las empresas, dependen de la forma como se gobiernan los asuntos públicos. Que se olviden, nadie puede sobresalir en comunidades entrampadas en manos de mafiosos y ladrones.
Agradezco a Carlos Alfredo Crosthwaite que mantenga en pie su lucha contra la corrupción y su vocación de servicio a la sociedad. Y que haya decidido presentar su nombre a la consideración de los liberales de mi departamento y mi ciudad, que tanto quiero. Pueda ser que las gentes cívicas, los liberales de bien que no venden el voto y la conciencia, se levanten hoy en masa, venzan la pereza y la indiferencia, para votar por las listas que encabeza y promueve este dirigente limpio y consagrado, que no tiene tacha ni ambiciones personales, sino amor por su pueblo y afán de servicio.
Si además votan por Iván Marulanda para candidato liberal a la presidencia de Colombia, les prometo que cumpliré con el deber.

La Tarde, Septiembre 29 de 2009