Historia política breve

Fui el primer alcalde de Pereira, mi ciudad natal, en el gobierno de López Michelsen -1974- y más tarde pasé a ser Secretario General del Ministerio de Desarrollo Económico. Había acompañado con los jóvenes de mi generación a López –“El Pollo”- en su campaña presidencial en Risaralda, mi departamento. Compartimos innumerables ocasiones con él. Su liderazgo fue imaginativo, fresco, lúcido, rebelde, liberal en todo el sentido de la expresión. Nos llenó de esperanzas y entusiasmo a los jóvenes y a todos los colombianos. La respuesta popular en las urnas fue impresionante, obtuvo la mayor votación de la historia.

Pero resulta que Lleras Restrepo, que quería reelegirse y había perdido con López la candidatura presidencial en la Convención del Partido el año anterior (1973), no pudo asimilar la derrota. Siguió pensando después de todo que el turno le pertenecía por esa extraña soberbia que transmite la condición de expresidente y que no les deja ver siempre con objetividad la realidad. La verdad es que no dejó respiro a la administración de López, la criticó con persistencia y hasta con crueldad, atrincherado en su enorme prestigio y desplegando sus condiciones de estadista profundo y avezado.

Lleras fue en mi parecer el presidente más completo, como hombre de Estado, que tuvo Colombia en el siglo pasado. Pensaba que de esa manera, quebrantando la credibilidad del gobierno López, sacándole el aire, se abriría camino hacia su anhelada reelección en 1978. El resultado no pudo ser más desastroso. Ni dejó gobernar a López, ni López lo dejó reelegirse. Mientras el uno le e echaba puyas al otro, a su vez las recibía de vuelta, con creces. El desastre fue total.

También estuve cerca de Lleras en la época del Consenso de San Carlos, el procedimiento convenido para escoger candidato liberal a la presidencia en el 78, que ganó de lejos Turbay Ayala, luego elegido presidente. Viví en la entraña de los acontecimientos y por lo mismo, fui testigo del derrumbe del gigante. Lleras cayó desolado. Un golpe innecesario para el liberalismo.

El balance no podía ser más desastroso para el partido. Dos figuras extraordinarias, Lleras Restrepo y López Michelsen, que hubieran podido traer a Colombia y al liberalismo más glorias de las que le dieron, terminaron lastrándose mutuamente, enredados en las pasiones de la reelección.

Porque las cosas no pararon allí. Después, en 1981, cuando compartían la Dirección Nacional Liberal con otro grande, el expresidente Alberto Lleras, a López también se le subió el sarpullido de la reelección y la cúpula de liberales históricos, voló en pedazos. El partido se dividió de nuevo.

El caos sembrado por los mayores, generó indignación entre buena parte de las nuevas generaciones de liberales. Abrimos un boquete entre la anarquía y la desesperanza para fundar el Nuevo Liberalismo, la disidencia del partido en la que se materializó la división entre los jefes, nacida como he dicho, de los vientos encontrados de las ambiciones reeleccionistas. Encabecé con Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara la rebeldía en el país.

1 Comment so far

  1. Nicolas Antonio Ruiz Ruiz

    Buenas tardes doctor Marulanda, en estos momentos de insertidumbre electoral, deseo saber su politica en general, tuve la oportunidad escucharlo en la publicidad que tiene en la tv y en un programa regional de teleantioquia llamado etc, me parece en parte algo distinto a lo que tenemos para elegir como representante primero del partido y luego como gobernante de nuestro pais, desearia saber en su agenda los planes de empleo para los adultos(40 años en adelante) ya que como se sabe ultimamente se piensa mucho en el joven y la generación de empleo para este, y nos olvidamos de quienes han dado mas de la mitad de su vida laborando y por consiguiente adquiriendo una experiencia laboral que solamente es aprovechada en los paises desarrollados, porque en Colombia ser mayor de 40 años ya es viejo=desechable y desperdiciandose asi una mano de obra calificada y capacitada mas que nadie para cualquier empleo.
    Es una inquietud ya que me interesa hacer parte de un equipo liberal donde su gerente sea una persona versatil y con las suficientes capacidades para solicionar los problemas de toda su gente y no la de unos grupos en especial.
    Soy un hombre de 50 años que desde hace tiempo me a tocado vivir la situación de ser desechable laboralmente y por ende socialmente, ya que si no hay suficientes fuentes de ingreso no se puede hacer vida social y se nos va aislando en todos los sentidos, espero saber mas de su campaña y me gustaria hecer parte de este su equipo si es posible.
    Un ciudadano mas con muchas inquietudes politicas con deseo de trabajar en un grupo sano, pero muy berraco para salir adelante, espero pronta comunicación suya o de su equipo.

    Nicolas Antonio Ruiz Ruiz
    cc 70.125.874 de Medellín

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