El pantano del narcotráfico

julio 14, 2009 en Blog, La Tarde

Mientras la industria de drogas psicotrópicas esté penalizada en el mundo, Colombia se hundirá cada día más en la corrupción y en la violencia.

El tema ha sido tratado por científicos de reconocimiento internacional, desde diferentes disciplinas y distintos puntos de vista. Social, económico, político, jurídico, de seguridad y de la propia salud humana.

Incluso países desarrollados han aprobado leyes y políticas de disminución del daño, que implican la despenalización del consumo de estupefacientes.

En la síntesis de esta discusión se reconoce, que mientras no se remueva el obstáculo político, no será posible salir de la encrucijada. Las leyes que criminalizan el narcotráfico, no lo resuelven sino que lo agudizan.

Soy consciente de que Colombia no puede por sí y ante sí fijar políticas sobre este asunto que es de carácter internacional.

Lo que sí está en la obligación de hacer el país y lo promoveré desde mi liderazgo en el liberalismo, es abrir el debate en escenarios internacionales institucionales, prohijados con la solidaridad de países amigos, a fin de que el asunto se explore por expertos y responsables políticos.

Es indispensable construir nuevos consensos sobre el tratamiento del problema, que giren sobre visiones creativas que recojan experiencias y conocimientos científicos, a fin de disminuir el daño que tiene nuestro pueblo por cuenta de las políticas antinarcóticos, que están fracasadas.

México se ha vuelto víctima del narcotráfico en grado superlativo en los últimos años, con todos sus horrores. Colombia debe hacer alianza con México para promover la evaluación y reconsideración de las políticas públicas, nacionales e internacionales, en esta materia. Es mi propósito hacerlo en nombre del liberalismo.

En los Estados Unidos se están viendo cambios que eran impensables pocos meses atrás. No solo en la política, en la economía, en los asuntos energéticos, ambientales y en el manejo de las cuestiones internacionales, para mencionar solo algunos temas de gran calado. Por qué no aspirar a que revisen también el de la droga, cuando sufren estragos en el corazón de su seguridad que no pueden controlar. No sólo es América Latina el problema. En Afganistán los peores enemigos de Norteamérica en la historia, los Talibanes y Alqa Eda, se financian con la creciente e incontrolable producción de heroína.